viernes, 3 de junio de 2016

El realismo mágico publicado en Guatemala.


“Entre lo real y lo mágico, hay un tercer tipo de realidad”, afirmó el Premio Nobel de Literatura de 1967. Probablemente para nuestro querido Miguel Ángel Asturias no fue difícil dominar éste género literario porque el diario vivir guatemalteco también está entre lo real y lo mágico y se ha reflejado, sobre todo, en la prensa escrita desde que ésta apareció en la historia.

Por: Lesly Sian.

Justo así, entre realidad y fantasía, se redactó el primer reportaje periodístico americano. “El espantable terremoto de Guatemala” fue escrito por el marino y explorador Juan Rodríguez Cabrillo. Relata de forma detallada, pero subjetiva y dramática, el desastre natural que provocó la inundación de la Ciudad Santiago de Guatemala, el 10 de septiembre de 1541.

En aquel entonces, la imprenta no existía en Guatemala. Así que, este reportaje tuvo que ser impreso en México. Sin embargo, una vez instalada la imprenta en nuestro país, en 1660, el realismo mágico impreso comenzó a difundirse.
Influida por las versiones europeas, la gazeta de Goatemala se hacía cada vez más definida por -principalmente- las siguientes características:
-          El Carácter religioso.

Se considera que el documento impreso más antiguo es el Sermón de Fray Francisco de Quiñónez. Tiene fecha 04 de octubre de 1660. En cuanto al reportaje de Rodríguez Cabrillo, éste agregó información sobre los actos religiosos realizados luego del desastre del que informaba. Por su parte, la Gazeta de Goatemala, en su primera época, incluía crónicas de festividades religiosas.

Con el paso del tiempo, la información de tipo religioso se fue desligando de la información que se convertía en noticia, pero no dejó de publicarse. Se convirtió en otro tipo de periodismo impreso. Así, surgieron periódicos como “Propaganda católica”, que se publicó en 1872, y “El pensamiento católico”, que circuló en 1885.
“Ahora hay periodismo religioso. El periodismo actual debe ser imparcial, objetivo”, dice el profesional en Derecho, Gustavo Bonilla.

-          La sátira, como periodismo de poco riesgo.

En el siglo XVIII, circuló hojas manuscritas en las que se podía leer burlas escritas en verso que se conocieron como “ensaladas”. “Tijeras y más tijeras”, publicado en 1872, fue un periódico humorístico que supo cubrir nombres de políticos con un arte escrito que no se había leído antes.

De acuerdo con el M.A. Víctor Ramírez, la sátira ha sido una forma de mofarse de los políticos, aunque a algunos no les importa lo que se publica porque son “cínicos”. Sin embargo, este es un tipo de periodismo que protege un poco al periodista. “Es un periodismo valedero y contundente que pone el dedo en la llaga”, afirma.

-          Publicar, o no publicar… ¿“la verdad verdadera”, como diría Roxana Baldetti, o fafa?… Esa es la pregunta.

Con todo el tipo de información que comenzara a publicarse (salud, educación, poesía, etc.) luego de la llegada de la imprenta al país, la necesidad de un filtro comenzó a ser evidente. De acuerdo con Catalina Barrios y Barrios, ya la primera edición de la Gazeta de Guatemala se había publicado en un contexto difícil “por las severas censuras que ejercían las autoridades”, explica en su libro “Estudio histórico del periodismo guatemalteco”.

En su tercera edición, la Gazeta de Guatemala relató sobre los problemas del Reino de Guatemala, así que fue censurado y se convirtió en “Gazeta del Gobierno de Guatemala”, precisamente porque pasó a ser propiedad del gobierno.

“La censura siempre ha existido por los intereses económicos y políticos. Ya sea que la editorial de la orden de que no pase -por la imprenta-, o se le paga para que no salga -publicado-. A eso se le llama fafa”, dice el M.A. Víctor Ramírez.

-          El legado de los “francesados”, en búsqueda de la libertad.

Ya propagada en América, la Ilustración francesa comenzó a esparcir ideas sobre libertad y soberanía en los pueblos, que por esto eran conocidos como “francesados”. Entre los autores que influyeron en la Ilustración guatemalteca, destacan Voltaire y Rousseau. Precisamente, los precursores de nuestra independencia, Pedro Molina y José Cecilio de Valle, fueron lectores de los autores mencionados, y eran periodistas.

Así, pues, con el nacimiento de la Constitución, en 1812, se garantizó la libertad de imprenta equivalente a la Ley de la libre emisión del pensamiento. Esto significó un periodismo que hacía conciencia sobre la independencia, a través de periódicos como “El editor constitucional” y “El amigo de la patria”.

La razón de ser del periodismo siempre ha sido el pueblo. Existe una empatía medios de comunicación- pueblo que nos permite estar informados al día. Sin embargo, la censura siempre ha coartado la libre emisión del pensamiento, afirma el Lic. Bonilla.

“Es defender los Derechos Humanos”, dice el M.A. Ramírez. “La prensa tiene como misión ser una mediadora entre la ciudadanía y el poder político… claro que en esto no ha habido mucho avance… ¡ni lo habrá!”.



Bibliografía.
“Estudio histórico del periodismo guatemalteco”, obra de Catalina Barrios y Barrios.
Reportaje “Una historia en tinta y papel”, Revista D.

Reportaje “El periodismo de américa inició en Guatemala”, Diario La Hora.

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